AS Odontología Digital

Endodoncia en Santiago

Tratamientos de conducto con magnificación, instrumentación rotatoria y obturación termoplástica. A cargo de la Dra. Valentina Gormaz, Máster en Endodoncia por la Universidad de Valencia.

La endodoncia es el tratamiento del sistema de conductos radiculares cuando la pulpa dental se inflama o se necrosa. Cuando un diente presenta caries profunda, fractura coronaria con compromiso pulpar o traumatismo, la endodoncia es lo que permite conservar el diente natural en boca en lugar de extraerlo. Preservar la pieza dentaria propia es siempre la primera opción clínica.

El protocolo se realiza con aislamiento absoluto del campo operatorio (dique de goma), anestesia local profunda y, cuando es indicado, sedación consciente. Trabajamos bajo magnificación con lupas o microscopio operatorio, lo que permite visualizar entradas de conductos accesorios que sin magnificación pasan desapercibidos. Esa diferencia es la que separa una endodoncia clínicamente completa de una con conductos no instrumentados que evolucionan a re-tratamiento años después.

La instrumentación es rotatoria con limas de níquel-titanio de última generación, lo que reduce el tiempo operatorio y el riesgo de fractura intracanal. La irrigación es activa con hipoclorito de sodio y EDTA, que disuelve restos pulpares y biofilm bacteriano. La obturación es termoplástica, lo que sella el sistema de conductos en tres dimensiones, incluyendo conductos laterales y accesorios que la obturación lateral tradicional con conos de gutapercha no alcanza.

El diagnóstico previo incluye examen clínico, pruebas de vitalidad pulpar y radiografía periapical. En casos con anatomía radicular compleja (molares superiores con conductos MB2, dientes con calcificaciones, fracturas verticales sospechadas), indicamos tomografía cone-beam (CBCT) antes de iniciar. La planificación previa con CBCT cambia la conducta clínica en aproximadamente uno de cada cinco casos complejos, evita perforaciones y permite localizar conductos que el plano radiográfico bidimensional no muestra.

El dolor es la preocupación más común. La realidad clínica es que un tratamiento endodóntico bien ejecutado es indoloro durante la sesión, gracias a la anestesia local. La inflamación residual post-tratamiento se maneja con antiinflamatorios y resuelve en 24 a 72 horas en la mayoría de los casos. El dolor severo post-endodoncia es infrecuente y siempre tiene una causa identificable que debe evaluarse clínicamente.

La mayoría de las endodoncias se completan en una sola sesión cuando no hay infección activa con drenaje. Los casos con periodontitis apical aguda, abscesos con supuración o anatomías radiculares particularmente complejas pueden requerir dos sesiones, con medicación intracanal entre visitas. La decisión es clínica, basada en el estado del diente al inicio del tratamiento.

Después de la endodoncia, el diente requiere restauración definitiva: una corona o un onlay según el caso. Los dientes endodonciados son más frágiles porque pierden hidratación interna y porque la apertura coronaria debilita la estructura. Restaurar con corona o onlay protege el diente contra fractura vertical, que es la complicación más frecuente a largo plazo de los dientes endodonciados no restaurados protésicamente. Coordinamos la restauración con prostodoncia en el mismo plan clínico.

Cuando una endodoncia previa ha fracasado (sintomatología persistente, lesión periapical que no resuelve, presencia de fístula), el re-tratamiento es indicado antes de considerar la extracción. El re-tratamiento implica retirar la obturación previa, re-instrumentar los conductos, identificar la causa del fracaso original (conducto no tratado, perforación, fractura) y volver a obturar. Es un tratamiento más demandante técnicamente, donde la magnificación y el CBCT marcan la diferencia.

Beneficios

  • Diagnóstico previo con pruebas de vitalidad pulpar y CBCT cuando es indicado
  • Magnificación con lupas o microscopio operatorio en cada tratamiento
  • Aislamiento absoluto con dique de goma sin excepciones
  • Instrumentación rotatoria con limas de níquel-titanio
  • Obturación termoplástica que sella conductos en tres dimensiones
  • A cargo de la Dra. Valentina Gormaz, Máster en Endodoncia por la Universidad de Valencia
  • Coordinación con prostodoncia para la restauración definitiva en el mismo plan clínico
  • Re-tratamientos endodónticos en casos con falla previa

Nuestro Enfoque

El protocolo arranca con diagnóstico completo: examen clínico, pruebas de vitalidad pulpar, radiografía periapical y CBCT cuando la anatomía o la sintomatología lo justifican. La sesión se realiza con aislamiento absoluto del campo operatorio mediante dique de goma, anestesia local profunda y trabajo bajo magnificación con lupas o microscopio operatorio. La instrumentación es rotatoria con limas de níquel-titanio, la irrigación es activa con hipoclorito de sodio y EDTA, y la obturación es termoplástica para sellar el sistema de conductos en tres dimensiones. La restauración definitiva (corona o onlay) se coordina con prostodoncia en el mismo plan clínico, porque la endodoncia sin restauración protésica posterior tiene riesgo elevado de fractura vertical a mediano plazo.

Preguntas Frecuentes

¿Cuándo es necesaria una endodoncia?

Cuando la pulpa dental está inflamada de forma irreversible o necrótica. Las causas más frecuentes son caries profunda, fractura coronaria con compromiso pulpar, traumatismo dental o restauraciones previas profundas que han comprometido la pulpa. Los síntomas típicos son dolor espontáneo, dolor al frío o calor que persiste después del estímulo, dolor a la masticación o presencia de absceso. La indicación se confirma con pruebas de vitalidad pulpar y radiografía.

¿Es doloroso un tratamiento de conducto?

No durante la sesión. La anestesia local profunda elimina el dolor durante el tratamiento. La inflamación residual post-tratamiento se maneja con antiinflamatorios y resuelve en 24 a 72 horas en la mayoría de los casos. Pacientes con infección activa pueden requerir antibiótico previo a la endodoncia para reducir la inflamación local.

¿En cuántas sesiones se hace una endodoncia?

La mayoría se completan en una sola sesión cuando no hay infección activa con drenaje. Casos con periodontitis apical aguda, abscesos con supuración o anatomías radiculares complejas pueden requerir dos sesiones con medicación intracanal entre visitas. La decisión es clínica.

¿Qué pasa si no me hago la endodoncia indicada?

La infección pulpar progresa. Si la pulpa está necrótica y no se trata, las bacterias se propagan al hueso periapical, formando lesiones periapicales crónicas o abscesos agudos. La extracción dental termina siendo la única opción cuando el diente queda comprometido estructuralmente o cuando la infección se hace sistémica. La endodoncia oportuna conserva el diente; postergarla suele costar la pieza.

¿Necesito corona después de la endodoncia?

En la mayoría de los casos sí. Los dientes endodonciados son más frágiles porque pierden hidratación interna y la apertura coronaria debilita la estructura. La corona o el onlay protegen contra fractura vertical, que es la complicación más frecuente a largo plazo. La excepción son incisivos con acceso conservador y poca pérdida de estructura, donde una restauración directa adhesiva puede ser suficiente.

¿Una endodoncia dura para siempre?

Tiene tasas de éxito superiores al 90% a 10 años cuando se realiza con protocolo adecuado (magnificación, aislamiento, obturación tridimensional) y se restaura protésicamente. Los fracasos se asocian generalmente a conductos no detectados en el tratamiento original, filtración coronal por restauración deficiente o fracturas verticales radiculares. Cuando hay falla, el re-tratamiento es la primera opción antes de considerar la extracción.

¿Qué es un re-tratamiento de endodoncia?

Es el tratamiento de un diente que ya fue endodonciado y presenta falla (sintomatología persistente, lesión periapical que no resuelve, fístula). Implica retirar la obturación previa, identificar y tratar la causa del fracaso original (conducto no tratado, perforación, sub-obturación, micro-fractura) y volver a obturar. Es técnicamente más demandante que una endodoncia primaria; la magnificación y el CBCT son determinantes.

¿Por qué AS Odontología Digital indica CBCT para endodoncia?

Porque la radiografía periapical bidimensional no muestra conductos accesorios, calcificaciones internas, micro-fracturas verticales ni la verdadera anatomía radicular tridimensional. En molares superiores, por ejemplo, el conducto MB2 (segundo conducto mesiobucal) está presente en aproximadamente el 60-80% de los casos y se identifica con CBCT antes del tratamiento, no durante. La planificación previa cambia la conducta clínica en aproximadamente uno de cada cinco casos complejos.

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