Una encía retraída (en términos clínicos, recesión gingival) es una encía que se ha desplazado hacia la raíz y deja al descubierto una parte del diente que antes estaba cubierta. Se nota porque el diente se ve más largo, aparece una línea más amarilla cerca de la encía y, muchas veces, duele con el frío. Lo primero que conviene saber: el tejido que se perdió no vuelve solo a su lugar. Lo segundo: casi siempre se puede detener, y en muchos casos se puede cubrir la raíz.
Soy Pablo Atria, co-director de AS Odontología Digital y docente en NYU College of Dentistry. Hace unos días me lo preguntó una auditora en Radio Bío Bío: a qué se debe que las encías se recojan. Le di la respuesta corta. Esta es la larga, con lo que dice la evidencia y lo que hacemos en la consulta.
Qué es una encía retraída y por qué importa
La encía sana termina en el cuello del diente, justo donde acaba el esmalte. Cuando ese borde baja hacia la raíz, la raíz queda expuesta. A diferencia de la corona del diente, la raíz no tiene esmalte: está cubierta por cemento, un tejido más blando y poroso. Por eso una raíz expuesta se vuelve sensible al frío, se desgasta con más facilidad y puede desarrollar caries en una zona donde antes era imposible.
Es mucho más frecuente de lo que parece. Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en 2025 en Journal of Dentistry estimó que el 81 por ciento de los adultos tiene al menos una retracción de un milímetro o más, y casi la mitad tiene alguna de tres milímetros o más. La clasificación vigente de las condiciones mucogingivales (Cortellini y Bissada, 2018) describe las consecuencias típicas: hipersensibilidad, caries radicular, lesiones en el cuello del diente y compromiso estético.
Por qué se recogen las encías: lo que dice la evidencia
En la radio nombré tres causas: bruxismo, mordida y cepillado. Vale la pena ordenarlas por el peso que tienen en los datos, porque no todas pesan igual.
El metaanálisis de 2025 que citaba arriba analizó 22 estudios y encontró asociación estadísticamente significativa con estos factores: periodontitis (la más fuerte de todas), placa bacteriana acumulada, trauma oclusal, tabaco, consumo de alcohol, un frenillo insertado muy alto, haber recibido tratamiento periodontal previo y ser hombre. Dicho en simple: la retracción es, antes que nada, un problema de encía enferma o de encía sometida a fuerzas que no tolera.
Hay además un factor de terreno que no aparece en ese listado porque no se mide fácil: el grosor de la encía. Una encía delgada, con poco tejido queratinizado, se retrae con estímulos que una encía gruesa aguanta sin problema. Es parte de lo que evaluamos antes de cualquier tratamiento estético o de ortodoncia.
¿El cepillo duro recoge la encía?
Es la causa que todos conocemos, y aquí toca ser honesto con la evidencia. Una revisión sistemática en Journal of Clinical Periodontology buscó específicamente si el cepillado (frecuencia, fuerza, dureza de las cerdas, técnica) predice la aparición y progresión de retracciones no inflamatorias. De 18 estudios, ocho encontraron asociación con la frecuencia de cepillado, dos no encontraron ninguna, y la conclusión fue que los datos para confirmar o descartar la relación son inconclusos.
¿Cambia eso la recomendación? No. La lógica clínica sigue siendo la misma que le expliqué a la periodista con el ejemplo de la olla con puré: si lo que hay que sacar es una placa blanda, una esponja suave limpia mejor y sin rayar que una virutilla. Un cepillo de cerdas suaves, con movimientos circulares cortos y sin presión, retira la placa blanda sin desgastar la encía ni la raíz. Lo que sí está claro es que un cepillado agresivo sobre una encía ya delgada o ya inflamada la perjudica. La dureza del cepillo no es el origen del problema, pero puede ser el empujón final.
Cuándo la retracción es señal de periodontitis
Este es el punto que más me importa transmitir. Muchos pacientes llegan diciendo que a ellos siempre les han sangrado las encías, como si fuera una característica personal. No lo es. Una encía sana no sangra: ni al cepillarse, ni con el hilo, ni al morder una manzana. El sangrado indica inflamación, y la inflamación tiene dos etapas. La gingivitis es reversible: se trata y la encía vuelve a la normalidad. La periodontitis ya no lo es: se pierde hueso alrededor del diente, la encía baja con él y aparece la retracción. Por eso la periodontitis es el factor con mayor asociación en el metaanálisis, con diferencia.
La periodontitis, además, no se queda en la boca. El informe de consenso de la Federación Europea de Periodoncia y la Federación Mundial del Corazón (2020) resume la evidencia de una asociación independiente entre periodontitis y enfermedad cardiovascular, y la misma inflamación crónica de bajo grado se ha vinculado a diabetes y síndrome metabólico. Si tienes retracciones y sangrado al mismo tiempo, el orden es claro: primero se trata la enfermedad, después se piensa en cubrir raíces. Y una vez controlada, los controles periódicos no se negocian, porque la periodontitis tiende a volver cuando se abandona el mantenimiento. Escribí sobre la diferencia entre ambas etapas en gingivitis: por qué sangran las encías.
Bruxismo, mordida y encía
El trauma oclusal, es decir, un diente que recibe más fuerza de la que su soporte tolera, apareció en el metaanálisis con el triple de probabilidades de retracción. En la práctica lo vemos en pacientes que aprietan o rechinan, y en mordidas donde un diente choca antes que los demás. La encía de ese diente suele ser la que baja, y a menudo se acompaña de una muesca en el cuello del diente.
Aquí el plano de relajación cumple una función concreta: reparte la fuerza y evita que los dientes se golpeen entre sí durante la noche, lo que protege el esmalte y las restauraciones. No hace crecer la encía, pero elimina una de las fuerzas que la empujan. Un detalle que repetí en la entrevista: el plano tiene que hacerse a medida, con una captura digital de tu boca. Los que se ablandan en agua caliente y se muerden para moldear no controlan la mordida ni el grosor, y pueden empeorar el problema. Si sospechas que aprietas los dientes, empieza por qué es el bruxismo y cómo saber si lo tienes.
¿La encía retraída se recupera sola?
No. El tejido perdido no se regenera espontáneamente, y ningún enjuague, pasta ni suplemento lo hace crecer. Lo que sí se puede hacer es dos cosas: detener el avance, corrigiendo la causa (inflamación, placa, fuerza, hábito), y cubrir la raíz con cirugía plástica periodontal cuando está indicada.
La técnica con mejor respaldo es el colgajo desplazado coronalmente con injerto de tejido conectivo, tomado del propio paladar. La revisión Cochrane sobre procedimientos de cobertura radicular concluye que el injerto de tejido conectivo ofrece una ligera ventaja cuando se busca a la vez cubrir la raíz y ganar encía queratinizada, y que, con evidencia más débil, las matrices dérmicas acelulares parecen ser el sustituto que más se le acerca cuando se quiere evitar la segunda zona quirúrgica. Cuánto se puede cubrir depende del tipo de retracción: si el hueso y la encía entre los dientes están intactos, la cobertura completa es predecible; si ya se perdió soporte entre dientes, el objetivo es parcial. Eso se define en el examen, no por foto.
Qué hacer en casa (y qué no)
Lo que sí. Cepillo de cerdas suaves, técnica de movimientos circulares cortos, sin apretar, dos veces al día con pasta fluorada. Limpieza entre los dientes todos los días: hilo, cepillo interdental o irrigador, el que de verdad vayas a usar. Como le dije a la periodista, un hábito que se mantiene vale más que la mejor técnica que se abandona a la semana. Si te cuesta la técnica manual o tienes menos destreza en las manos, el cepillo eléctrico ayuda: la revisión Cochrane encontró entre 11 y 21 por ciento menos placa y entre 6 y 11 por ciento menos gingivitis según el tiempo de uso (menos y más de tres meses), con las oscilatorias-rotatorias como el grupo con más evidencia. Con buena técnica manual la diferencia es menor.
Lo que no. No cepilles la zona retraída con más fuerza para que quede blanca: el cemento de la raíz se desgasta. No apliques blanqueadores sobre raíces expuestas sin evaluación previa: el gel en contacto directo con la raíz puede inflamar la pulpa. Y si el frío ya molesta, trátalo como una señal, no como una condición con la que vivir: en sensibilidad dental explico qué la produce y qué funciona.
Cuándo consultar y qué hacemos en la consulta
Consulta si notas sangrado al cepillarte, un diente que se ve más largo que hace un año, sensibilidad nueva al frío, movilidad de algún diente o una retracción que avanza. En AS Odontología Digital el primer paso es un examen periodontal completo, con medición de cada sitio, y fotografías clínicas y escaneo intraoral que nos permiten comparar la posición de la encía en los controles siguientes con precisión, en vez de confiar en la memoria. Con eso definimos si el problema es inflamatorio, mecánico o mixto, si conviene tratar primero la enfermedad periodontal, si hace falta un plano, y si la cobertura de la raíz está indicada y con qué expectativa realista. Ese orden importa: cubrir una raíz sobre una encía que sigue inflamada es tirar el trabajo.