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Aftas bucales: qué son, por qué salen y cuándo consultar

Un afta es una úlcera pequeña, redonda y dolorosa que aparece dentro de la boca y que, en la mayoría de los casos, cicatriza sola en una o dos semanas. No es contagiosa, no es una infección y casi nunca deja marca. Es la lesión ulcerosa más frecuente de la mucosa oral (Akintoye y Greenberg, 2014), así que es muy probable que hayas tenido alguna. Lo útil es saber por qué salen, cómo aliviarlas mientras duran y qué señales indican que esa llaga no es un afta común.

Qué es un afta y cómo reconocerla

El afta típica es redonda u ovalada, con el fondo amarillento o grisáceo y un borde rojo bien definido alrededor (Scully y Porter, 2008). Muchas personas sienten ardor u hormigueo en la zona uno o dos días antes de verla. Después duele, sobre todo al comer, al cepillarse o al hablar.

Aparece en la mucosa blanda: el interior de los labios y las mejillas, los bordes y la cara inferior de la lengua, el piso de la boca y el paladar blando. Es poco habitual en la encía firme que rodea los dientes y en el paladar duro, y eso ayuda a distinguirla de otras lesiones.

Cuando las aftas vuelven una y otra vez, el nombre médico es estomatitis aftosa recurrente. Suele empezar en la infancia o la adolescencia y muchas veces hay otros casos en la familia, porque existe una predisposición genética (Scully y Porter, 2008).

Tipos de aftas y cuánto duran

  • Aftas menores. Son la gran mayoría. Miden menos de un centímetro, salen de a una o en grupos pequeños y cicatrizan en 7 a 14 días sin dejar cicatriz.
  • Aftas mayores. Superan el centímetro, son más profundas y pueden durar varias semanas. A veces dejan cicatriz, y conviene que las vea un dentista.
  • Aftas herpetiformes. Son decenas de úlceras diminutas que pueden unirse entre sí. A pesar del nombre, no las causa el virus del herpes.

Por qué salen aftas en la boca

La causa exacta todavía no se conoce. Lo que sí se sabe es que, en una persona con predisposición, ciertos factores desencadenan una respuesta inmunitaria local que termina en la úlcera (Akintoye y Greenberg, 2014). Estos son los más estudiados.

Pequeñas heridas y roces

Una mordida accidental, un cepillado brusco, un alimento duro o el roce de un bracket, una prótesis o un diente con un borde áspero pueden ser el punto de partida.

Estrés y cansancio

Muchas personas notan que les salen más en épocas de exámenes, de mucho trabajo o de poco sueño. En un estudio de casos y controles, las personas con aftas recurrentes mostraron niveles más altos de estrés psicológico, y los autores lo describen como un gatillo más que como la causa de fondo (Gallo y cols., 2009). El estrés también se nota en la boca de otras formas, como el bruxismo.

La pasta dental

Muchas pastas dentales contienen laurilsulfato de sodio (SLS), el detergente que produce la espuma. Una revisión sistemática de ensayos clínicos encontró que, en personas con aftas recurrentes, cambiar a una pasta sin SLS redujo el número de aftas, su duración y el dolor (Alli y cols., 2019). Los estudios son pocos y pequeños, pero es un cambio fácil de probar: en el envase aparece como sodium lauryl sulfate. Sin SLS no significa sin flúor, que sigue siendo la base de la prevención de caries.

Déficit de hierro, vitamina B12 o ácido fólico

Un metaanálisis de nueve estudios encontró déficit de vitamina B12, ácido fólico, ferritina y hemoglobina con más frecuencia en personas con aftas recurrentes (Chen y cols., 2015). Un metaanálisis más reciente confirmó la asociación con la vitamina B12 baja, la ferritina baja y la hemoglobina baja (Mousavi y cols., 2024). Asociación no es lo mismo que causa, y no todas las aftas vienen de un déficit. Pero si salen muy seguido, vale la pena pedirle a tu médico un examen de sangre y revisar tu alimentación.

Enfermedades que se asocian a las aftas

A veces las aftas son la señal de otra enfermedad. Una revisión de estudios controlados encontró aftas con más frecuencia en personas con enfermedad celíaca, aunque la mayoría de los datos vienen de niños y en adultos hay pocos estudios (Nieri y cols., 2017). También se asocian a enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad de Crohn (Akintoye y Greenberg, 2014), y a la enfermedad de Behçet, en la que las úlceras de la boca se acompañan de úlceras genitales y problemas en los ojos (Scully y Porter, 2008). Es un ejemplo concreto de la conexión entre la boca y el resto del cuerpo.

Aftas en la lengua, la encía, el labio o la garganta

  • En la lengua. Son de las más molestas, porque la lengua no deja de moverse. Suelen salir en los bordes o en la cara de abajo. Una lesión en el borde de la lengua que no cicatriza en dos semanas tiene que verla un profesional.
  • En la encía. Pueden salir en la mucosa blanda, cerca del fondo del surco entre la encía y el labio o la mejilla. En la encía firme pegada al diente son raras: una llaga ahí suele ser una herida por cepillado o un herpes.
  • En el labio. Por dentro del labio son muy comunes. Por fuera, en la piel o en el borde rojo del labio, casi nunca es un afta: lo más probable es que sea un herpes labial.
  • En la garganta. Pueden salir en el paladar blando o cerca de las amígdalas. Si vienen con fiebre, dolor de garganta intenso o malestar general, lo más probable es que sea una infección, y corresponde consultar con un médico.

Afta, herpes labial o boquera: cómo diferenciarlos

Son tres lesiones distintas que se confunden con frecuencia:

  • Afta: úlcera redonda dentro de la boca, en la mucosa blanda. No contagia.
  • Herpes labial: lo causa el virus herpes simple. Empieza con hormigueo y forma pequeñas ampollas agrupadas, casi siempre en el borde del labio, que se rompen y hacen costra. Es contagioso, sobre todo mientras hay ampollas. Cuando aparece dentro de la boca, suele hacerlo en la encía firme o el paladar duro, justo donde las aftas casi no salen.
  • Boquera (queilitis angular): grietas rojas y dolorosas en las comisuras de los labios. Suelen intervenir hongos y bacterias, y a veces es la señal de otro problema, como una prótesis que ya no ajusta o un déficit nutricional (Chiriac y cols., 2024).

Si no sabes cuál es, no te automediques con productos para el herpes. Un dentista los distingue en la misma consulta.

¿Las aftas son contagiosas?

No. Las aftas no se transmiten por besos, por compartir vasos ni por ningún otro contacto. Lo que sí contagia es el herpes labial, y por eso importa no confundirlos.

Cómo curar un afta y aliviar el dolor

No existe un tratamiento que haga desaparecer un afta de un día para otro ni que impida que salgan otras. El objetivo es bajar el dolor, ayudar a que cicatrice antes y espaciar las recaídas (Akintoye y Greenberg, 2014). Mientras dura:

  • Evita lo ácido, lo muy salado, lo picante y lo crujiente, que irritan la úlcera.
  • Usa un cepillo suave y pásalo con cuidado cerca del afta.
  • Si usas enjuague, que sea sin alcohol. Te explicamos qué enjuague conviene en cada caso.
  • En la farmacia hay geles y películas que cubren el afta y la protegen del roce, y anestésicos tópicos que alivian el dolor por un rato. Úsalos siguiendo las indicaciones del envase.
  • Si las aftas vuelven seguido, prueba una pasta dental sin laurilsulfato de sodio.

No conviene aplicar directamente sobre la herida productos irritantes, como alcohol o bicarbonato puro: aumentan el dolor y no la cierran antes.

Cuando las aftas son grandes, muy frecuentes o no te dejan comer, el dentista puede recetar un tratamiento, como un corticoide tópico. Reduce la intensidad del episodio, aunque no evitan que aparezcan aftas nuevas (Scully y Porter, 2008).

Cuándo un afta necesita que la vea un dentista

La mayoría de las aftas no requieren consulta. Agenda una hora si:

  • La úlcera no cicatriza en dos semanas. Si pasa de tres semanas sin una explicación clara, la guía clínica británica NICE recomienda considerar una derivación para descartar un cáncer oral (NICE NG12).
  • Mide más de un centímetro o es muy profunda.
  • Salen muchas a la vez, o casi nunca estás sin aftas.
  • Te empezaron a salir de adulto, sin haberlas tenido antes.
  • La lesión no duele pero está endurecida, o viene con una mancha blanca o roja que no se va.
  • Tienes fiebre o ganglios inflamados en el cuello, o te cuesta tragar o tomar líquidos.
  • Además tienes úlceras genitales, molestias en los ojos, diarrea persistente o baja de peso sin explicación. En ese caso, consulta también con tu médico.

Cómo lo vemos en AS Odontología Digital

La mayoría de las llagas que nos muestran en la consulta son aftas comunes, y basta con confirmarlo. Revisamos también si hay algo en la boca que las esté provocando, como un diente con un borde áspero, una restauración desgastada o un aparato que roza, porque es una causa que se puede corregir. Cuando las aftas son frecuentes, lo conversamos contigo y te sugerimos estudiar con tu médico las posibles causas generales.

Si tienes una úlcera que no termina de cerrar, o simplemente quieres salir de la duda, puedes agendar una evaluación con nosotros en Vitacura.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura un afta en la boca?

Un afta común, menor de un centímetro, cicatriza sola en 7 a 14 días. Las aftas mayores pueden durar varias semanas. Si una úlcera no cicatriza en dos semanas, conviene que la vea un dentista.

¿Por qué me salen aftas tan seguido?

Las aftas recurrentes suelen darse en personas con predisposición genética y aparecen ante gatillos como pequeñas heridas, estrés, cansancio o una pasta dental con laurilsulfato de sodio. También se asocian a déficit de vitamina B12, hierro o ácido fólico y a algunas enfermedades, como la celíaca o la de Crohn. Si salen muy seguido, vale la pena revisarlo con tu dentista y pedirle a tu médico un examen de sangre.

¿Las aftas son contagiosas?

No. Las aftas no se transmiten por besos, por compartir vasos ni por ningún otro contacto. El que sí contagia es el herpes labial, que forma ampollas en el borde del labio y que muchas veces se confunde con un afta.

¿Cómo se quita un afta rápido?

Ningún tratamiento la hace desaparecer de un día para otro. Lo que ayuda es evitar alimentos ácidos, picantes o crujientes, cepillarse con un cepillo suave y usar los geles o películas protectoras de farmacia siguiendo las indicaciones del envase. Si las aftas son grandes o muy frecuentes, el dentista puede recetar un tratamiento específico.

¿Cuál es la diferencia entre un afta y un herpes?

El afta es una úlcera redonda dentro de la boca, en la mucosa blanda, y no contagia. El herpes labial lo causa un virus, empieza con hormigueo, forma ampollas agrupadas casi siempre en el borde del labio y sí es contagioso. Dentro de la boca, el herpes suele aparecer en la encía firme o el paladar duro, donde las aftas casi no salen.

¿Un afta puede ser cáncer?

Un afta común no se transforma en cáncer. El problema es que algunas lesiones que parecen aftas no lo son. Por eso, una úlcera que no cicatriza en dos semanas, que no duele pero está endurecida o que viene con una mancha blanca o roja tiene que verla un profesional. Si pasa de tres semanas, hay que estudiarla.

¿Qué pasta dental conviene si tengo aftas seguido?

Una pasta sin laurilsulfato de sodio (sodium lauryl sulfate en el envase). Una revisión sistemática de ensayos clínicos encontró menos aftas, más cortas y menos dolorosas al usar pastas sin este detergente. Los ensayos son pocos y pequeños, pero es un cambio fácil de probar. Elige una que mantenga el flúor.

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